26 de set. 2016

20 cosas o menos que hacer con un paraguas cuando no llueve

Un paraguas. Una palabra compuesta. Un instrumento útil. ¿Quién no tiene un paraguas en casa? Aunque sea uno roto y viejo, en un cajón des del invierno pasado. Esperando su momento. Por que una mañana te levantarás y al mirar por la ventana verás que el día "está feo". Un cielo con nubarrones grises, frío de mañana, más frío que de costumbre. Un vientecito tonto que te pone la piel de gallina. Y entonces rebuscas... ¿Dónde estaba? ¿Lo dejé en el armario? ¿Estaba en los cajones de la entrada? Y lo encuentras, y te mira, y lo miras, y sabes que tiene una de las varillas rotas, pero más vale malo conocido... ¿No?

Te lo echas al brazo y sales a la calle con sólo un paraguas y una rebequita como toda protección contra la lluvia. Y entonces... Aaaaamigo... No llueve. Ni una gota. Cuando sales del metro el cielo despejado. Ni una nube... Un solazo de los que te hacen entrecerrar los ojos. La rebequita al bolso. ¿Y ahora qué? ¿Para qué cargo con el paraguas todo el día si no va a caer ni una gota? Y te pones a pensar...

1. Como sombrilla. Igual es el uso más obvio. Vale, lo admito. Si queréis, no me lo tengáis en cuenta. Pero las obviedades hay que decirlas. Hace un sol que asfixia y tu tienes un paraguas. Ata cabos.
2. Fusil para desfilar. ¿Quién no ha querido participar en un desfile militar y se ha dado cuenta esa misma mañana de domingo de que no tiene fusil? Y sin una triste armería o tienda de chinos abierta, hay que hacer un apaño. Utiliza un paraguas y si escoges bien los colores la gente no se dará ni cuenta.
3. Como barca. Para navegar río abajo, en un río que no tenga mucho caudal, claro, y utilizando otro paraguas como remo. Pero ya sería casualidad querer bajar un río con poco caudal un día que no llueve y llevas dos paraguas. Aunque la vida tiene estas cosas.
4. Para pescar, no como caña de pescar, sino más bien para pescar en aguas poco profundas, en la orilla de un río, lanzándolo para que se clave en los peces. No sé si me explico. Tipo... Supervivientes.
5. Como bate de béisbol. Para echar un partido con los amigos cualquier tarde o para saltar como espontáneo a un campo real y robarle al bateador estrella su momento. Podría pasar, no sé...
6. Para hacer un espectáculo de majorettes y quedarte con todo el mundo. Con la rebequita a modo de falda puede quedar muy bien.
7. Para remover un caldero si haces de bruja figurante en una peli de terror y has perdido el cucharón.
8. Para jugar al limbo una tarde aburrida. Has salido a la calle con el paraguas pensando que iba a llover y te ibas a pegar una fiesta a lo Gene Kelly pero no, y como tu hay mucha gente, así que agarra el paraguas e invítalos a jugar al limbo.
9. Como arma, pero un arma poco seria, algo así como intentar atracar un barco con la mano bajo la camiseta fingiendo que tienes una pistola, pero con el paraguas en lugar de la mano, fingiendo que lo que tienes es una escopeta. Si te topas con algún guardia tonto, que los hay, triunfas.
10. Para apagar la tele des del sofá si has perdido el mando o si el mando está lejos. También para acercar el mando y apagar la tele con él una vez traído hasta ti.
11. Como escoba, pero no de las de barrer sino de las de salir volando como si fueses una bruja. En cualquier disfraz de halloween colaría.
12. Como varita mágica para lanzar hechizos a diestro y siniestro en un día de sol. Puede que hasta consigas que llueva, y entonces el paraguas a lo suyo.
13. Como palillo. Cuando vas a una cena de sobaquillo y tienes miedo de quedarte sin el último trozo de tortilla. Vale la pena ir siempre con paraguas sólo por eso.
14. Para jugar a golf el día que te has dejado los palos en casa y tienes un importante partido con tu jefe.
15. Como micrófono. En incontables ocasiones fingimos tener un micro en las manos. Pues bien, un paraguas aporta realismo.
16. Para agarrar del cuello a alguien. Esto solo sirve si el paraguas es de los que tienen el mango en forma de semicírculo, pero está muy bien para secuestros, llamadas de atención, etc.
17. Para pegar a alguien. Sin más. Agarrarlo por el mango y estampárselo a alguien en la cabeza o en el culo, y una vez en el suelo seguir pegando.
18. Como bastón. Ésto la gente mayor lo hace mucho. No tengo bastón. Me están arreglando la goma de la punta, que estaba desgastada. Le están cambiando el mango, por uno más molón. Me lo están pintando a mano unas monjas suizas en un convento de los alpes. Bien, pues usa un paraguas. Rígido, resistente... Y más llamativo y pintoresco.

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